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MERLO. ESCUELA DE CORREDORES NO VIDENTES

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Walter Piccolo cuenta que el fin de semana Ernesto Vera y Fernando Yraola van a coronar 3 años de entrenamiento corriendo 21 kilómetros en Pergamino. Daniel Figueroa Gambino llega al entrenamiento muchas veces desde Liniers, es vendedor ambulante antes de fin de año debutara en una maratón de calle de 5 kilómetros. Pero el proyecto que hoy le saca el sueño es conseguir la plata para comprar las bicicletas tandem adaptadas que necesita su equipo de corredores ciegos. Porque el próximo desafío del equipo Tri Forrest con Walter a la cabeza es el ciclismo adaptado.  

La historia ya la contamos, pero la vale la pena recordarla. Walter Piccolo se enteró por su mujer que al taller de ciegos Ricardo Vazquez estaba yendo Ernesto Vera. Ernesto de 57 años, perdió un ojo a causa de un virus hospitalario y tiempo después en un intento de robo y a raíz de un golpe en  a cabeza, la visión del ojo sano también se apagó.

Walter y Ernesto jugaron juntos al futbol en el club UNION, SEDEM a mediados de la década del 70 y ahora ambos siguen entrenando juntos. Para los dos fue un enorme y nuevo desafío que, como aquellos chiquilines que corrían detrás de una pelota pateando para el mismo lado, decidieron afrontarlo en el mismo equipo. El último fin de semana bajo un aguacero Ernesto y Walter cruzaron la meta y se fundieron en un abrazo como aquella vez en que debutaron como maratonista ciego y lazarillo en Merlo. Tres años después el recorrido es de 21 kilómetros

Ademas de Ernesto, Fernando Yraola (48) es el otro maratonista no vidente que llego a la meta con Hugo Pachame como guía . Ese primer grupo de corredores ciegos se completa con Veronica Ruth Echegoyen. Cada uno fue logrando con Walter una puesta a punto para salir a correr Primero aprenden a caminar junto un lazarillo, que en esos primeros momentos es casi siempre Walter y luego le van agregando velocidad y distancia. 

” Es todo un cambio para ellos, por lo general un ciego es una persona muy sedentaria, a medida que van adquiriendo velocidad, perciben de otra manera el viento en la cara, los sonidos, la vida y las sensaciones, para ellos cambia radicalmente. Por suerte es para mejorarles la calidad de vida”.

De boca a boca, como el mismo Piccolo lo define, se fueron sumando los demás, y así casi de un día para otro, al taller de ciegos Ricardo Vazquez fueron llegando para completar las bases de la primer escuelita para corredores no videntes de la zona .

A la llegada de Daniel Figueroa se le sumó Angel y su amigo de la infancia Hector.  Angel de 16 años quedo ciego por un virus hospitalario hace ya 4 años cuando decidió comenzar a entrenarsu amigo de toda la vida, Hector, tomo la iniciativa de acompañarlo y ser su lazarillo. Ninguno de los dos había corrido antes, pero con la ayuda de Piccolo y los Tri Forrest, todos corren y mucho. Estos dos amigos son una continuidad de aquella iniciada por Walter y Ernesto, amigos yendo juntos a la par.

En estos momentos sacaron un bono solidario para poder comprar las bicicletas tandem y agregarle al circuito de calle la disciplina de ciclismo. Antes realizaron peñas folcloricas animadas por el propio Ernesto para recaudar fondos Necesitan bicicletas adaptadas que rondan los $ 25,000 y también participan los lazarillos. Estos son fundamentales para poder desarrollar las actividades en la escuelita y en su mayoría salen del equipo estable de Tri Forrest que Walter viene capitaneando desde hace 17 años.

“El lazarillo son los ojos del corredor y el corredor ciego es el corazón. El que lo va guiando no solamente tiene que evitar que se choque con algún obstáculo fijo, lo tiene que conocer a la perfección, tiene que saber cuándo el corredor ciego está bien, que le pasa, seguir su entrenamiento, son un equipo, al final ambos se conocen por los pasos y si es necesario son una especie de psicólogos. El hecho de que ya contemos con un equipo de corredores fijos nos facilita mucho las cosas. Yo no tengo más que agradecerles a todos los corredores de Tri Forrest, ellos se brindan por completo para hacer de guíasTambién el equipo creció mucho desde lo humano desde que incorporamos a los chicos no videntes. Por ejemplo, los días lunes nos juntamos todos, los que ya hace años vienen corriendo, los atletas ciegos más antiguos y los jovenesahí la integración es de todos”.

 Para fin de año la meta es poder completar el equipo de ciclismo adaptado, todavía quedan bonos para colaborar y solo hay que comunicarse con Walter a través de su Facebook que es Walter Javier Piccolo.

” Todos los que conozcan a un no vidente y sepa que quiere venir a entrenar con nosotros no tiene más que comunicarse, todos van a ser bienvenidos. La idea es que la escuelita sea un punto de referencia donde puedan ir todos lo que lo necesitan” 

2 Comments on "MERLO. ESCUELA DE CORREDORES NO VIDENTES"

  1. Impecable Pablo Feola , gracias , gran profesional

  2. Anahí García | 25 septiembre, 2017 en 22:56 |

    El Taller de Adultos Ciegos y Disminuidos Visuales Ricardo Vázquez está orgulloso de la actitud de todo el grupo Triforrest y su entrenador con esta iniciativa por demás inclusiva! No sólo favorece a los ciegos y disminuidos visuales sino al resto de los atletas por sentir que están tendiendo una mano. Una nota sin desperdicio!

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