EN MERLO QUIERE SER CONCEJAL EL HIJO DE UN RADICAL QUE SE PRENDIÓ FUEGO PARA DENUNCIAR A OTHACEHÉ

Su padre, el ex senador bonaerense Manuel De Arma, se mató en 2001 para visibilizar la persecución que sufría en el Municipio.

Aparece sin nombrarlo cada pocas palabras. Prácticamente es imposible en la política partidaria de Merlo que alguien no aluda al que fue intendente durante 24 años, Raúl “El Vasco” Othacehé. Pero entre las muchas personas que lo mencionan, hoy sobresale un apellido que marcó una tragedia hace 18 años. Federico De Arma (43), hijo del ex senador radical Manuel De Arma, que en 2001 se quemó a lo bonzo para denunciar persecución política del ex jefe comunal, por primera vez será precandidato a concejal en una PASO, en la que Othacehé también competirá con boleta corta.

Sentado en el primer piso de la agencia de turismo social que su padre fundó en el centro de Merlo en los ‘80, Federico revela que lo llamaron del espacio de Roberto Lavagna porque necesitaban un referente local y aceptó. Esa decisión motivó que le pidieran la renuncia a la vicepresidencia de la UCR que había logrado el año pasado, a lo que aún se resiste. Mientras, organiza la campaña de Consenso Federal que lo lleva de primer concejal en la lista que encabeza como aspirante a la intendencia el empresario panadero Osvaldo “Baby” Martino, hijo del histórico panadero que también enfrentó a Othacehé en 1991, en una de las mejores elecciones de la UCR local.

“Siempre quise hacer política pero tenía que poner en la balanza la seguridad de mi familia o meterme. Debí posponerlo pensando que en un futuro esto iba a cambiar y cambió. Tenía la esperanza de que alguien le ganara al Vasco y eso me decidió”, afirma De Arma, que a fines de 2015 volvió al comité de la UCR.

Si el apellido Othacehé es ineludible, De Arma como opositor no peronista también lo fue en los ‘90, aunque según la familia a un costo muy alto. “Othacehé nos atacó por todos lados para cerrar nuestra agencia de turismo: inspectores municipales nos robaban todas las semanas documentación, pero no dinero. Un día a mi viejo lo secuestraron, lo amenazaron con una pistola y apareció abajo de un puente desmayado. Y desde ahí no pudimos hacer política. Venía gente de Othacehé y nos decía que, si aparecía nuestro apellido en algún cartel, teníamos que irnos de Merlo. Por eso nunca nos postulamos”, comenta Federico, abogado, con casi 20 años de trabajo en la agencia de turismo.

Manuel “Manolo” De Arma (55) llegó al senado provincial de la mano del ex intendente de San Isidro, Melchor Posse -padre de Gustavo, quien desde hace 20 años dirige los destinos de ese distrito-, y acusó a Othacehé del hostigamiento y persecución en los ‘90. Cuando Carlos Ruckauf se convirtió en gobernador, convocó a Othacehé como ministro de Gobierno de la Provincia y hoy su hijo supone que eso debió haber asustado a su padre.

El martes 10 de abril de 2001 tomó una decisión drástica. Frente al edificio de la gobernación bonaerense en La Plata entregó cartas para pedir la intervención provincial del Municipio y se prendió fuego a lo bonzo. Con el 70% del cuerpo quemado, murió cinco días después.

“La política de Merlo no era visible. Y él hizo lo que hizo para mostrar lo que pasaba. El Vasco decía que mi viejo tenía problemas psicológicos. Si fuera así, se hubiera pegado un tiro en su casa. Fue una manera de hacer visible los reclamos de la gente”, argumenta Federico, mientras se toca el pecho por la sensación que le produce escuchar el apellido del ex intendente. “Buscó que todo el mundo hablara de este caso y resultó: fue tapa de todos los diarios y a partir de ahí se conocieron las persecuciones en Merlo, que no fueron pocas.

Junto a la agencia de turismo, sobre Sarandí al 700, hay un pequeño parque abierto al público que armó Federico. Es el espacio de la memoria “Manuel De Arma”, con listados de los nueve concejales opositores destituidos “por medio de maniobras irregulares” y también Beatriz De Arma, concejal y hermana de Manolo, «víctima de una campaña difamatoria». Y un paseo bautizado “9 de agosto”, por el día de 2015 en el que Othacehé perdió las PASO y ya no pudo presentarse a las generales para renovar una vez más su mandato. Cuatro años después, también en unas Primarias, ambos apellidos estarán a centímetros de distancia en el cuarto oscuro.

El apellido que le causó tanto dolor aún sobrevuela sobre Merlo. Desde su oficina, el hijo del ex senador señala que -ya en plena campaña- ahora volvieron a pasar las avionetas que anuncian la candidatura del «Vasco», un clásico que supo usar en tiempos electorales el ex intendente, quien se inscribió para competir por el Frente de Todos, pero fue observado por la Junta partidaria por falta de avales. Insistió y fue a la Justicia Electoral de La Plata, y finalmente competirá en la interna con Menéndez, pero con boleta corta.

«Escuchar el nombre de él en el avión, o ver carteles, me trae recuerdos que no son muy gratos. Está bien que se postule y se de cuenta de que ya fue, que es historia. Que se dé cuenta de que la gente de Merlo tiene memoria», se esperanza Federico De Arma, que enfrentará a dos listas.

FUENTE: CLARÍN