DOCENTES BONAERENSES ARRANCAN EL PARO QUE CERRARÀ CON UNA MARCHA

Los gremios aguardan una nueva convocatoria del gobierno provincial. La última reunión con los funcionarios fue hace más de un mes.

Sin una nueva convocatoria a paritaria y en reclamo por mejoras salariales, infraestructura escolar y nombramientos de cargos -entre otras demandas-, los docentes bonaerenses comienzan hoy el paro de 48 horas que dejará sin clases a más de 4 millones de alumnos. En tanto, ayer arrancó desde el sur del país la segunda Marcha Federal Educativa que tendrá como última escala el centro de la Capital Federal, donde se reunirán maestros de todo el país.

A más de un mes de la última reunión paritaria salarial docente, la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), uno de los gremios que integran el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), ratificó ayer la realización de un paro provincial de 24 horas hoy, y adherirán a la huelga nacional que se realizará mañana, en el marco de la Marcha Federal Docente.

“Este domingo se cumplió un mes desde la última convocatoria del gobierno a la paritaria del sector”, indicó la presidente de la FEB, Mirta Petrocini, en declaraciones a la prensa, y agregó que “el supuesto diálogo que tanto pregonan las autoridades, es para los medios: a los docentes no nos reciben”.

Para Petrocini, los adelantos que anunció el gobierno bonaerense “son parches que no dan una solución concreta al problema salarial de los educadores”.

“Se trata de cifras que se cobran por única vez y no son acumulables. En definitiva, no conforman salario real”, apuntó la titular de la FEB.

Además de la FEB, el FUDB está integrado por el Sindicato Único de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (Suteba), la Unión de Docentes de Buenos Aires (Udocba), la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET) y el Sindicato Argentino de Docentes Privados (Sadop).

“Hoy todos los sectores admiten que una pauta inflacionaria anual del 15% es absurda ya que al mes de abril, la inflación llegó al 9,6%”, dijo Petrocini y sostuvo que “aceptar el incremento que quiere imponer el Gobierno es condenar a más de la mitad de los docentes a vivir por debajo de la línea de la pobreza”.

En esa línea, la dirigente subrayó que el reclamo que viene impulsando el sector “excede lo salarial” porque, según indicó, se está “denunciando el desmantelamiento del sistema educativo”.

En este marco, mencionó problemas de infraestructura en los establecimientos educativos públicos, desfinanciamiento del Instituto de Previsión Social (IPS) y de la Obra Social de la Provincia de Buenos Aires (IOMA), y la falta de cobertura de cargos.