DENUNCIAN ACOSOS SEXUALES EN CUARTELES DE BOMBEROS EN MERLO Y BERAZATEGUI

Dos voluntarias que cumplen funciones en unidades de Berazategui y de Merlo hicieron presentaciones penales contra compañeros. Una de ellas afirmó, además, que recibió amenazas.

Los hechos presentan características similares, en el marco de un problema que tiene al 9% de las mujeres como víctimas en sus espacios laborales.

En el primer caso, una bombero de 18 años denunció que recibió amenazas por parte de uno de los encargados de un cuartel de Merlo porque había acusado ante la justicia a otro integrante del cuerpo por acoso sexual.

La joven presentó la denuncia por amenazas el miércoles ante la Comisaría de la Mujer de Merlo, luego de llevar la acusación por el acoso sexual el 13 de septiembre contra uno de los encargados del cuartel 1 de Parque San Martín.

Las fuentes señalaron que hace casi un mes la bombero Mariel Persincola realizó su primera denuncia luego del consejo de un compañero ante el incesante acoso sexual y laboral que le propinaba un suboficial que tiene más de 10 años de antigüedad en esa función.

De acuerdo a la denuncia que tiene la fiscalía 7 del Departamento Judicial de Morón, la joven aseguró que fue víctima de reiteradas “actitudes incómodas” por parte de su compañero y aclaró que “la invitaba a tener una reunión a solas o le decía por mensajes que deseaba salir a tomar algo con ella”.

Persincola contó que a principios de este año el acusado intentó besarla cuando la encontró sola en la cocina del cuartel y que lo evitó pidiéndole que “la dejara tranquila”, aunque las insinuaciones continuaron con el paso del tiempo.

Su rechazo hacia su superior tenía como respuesta el hostigamiento laboral, ya que la obligaba a hacer trabajos sola dentro del cuartel.

Entre otros detalles, Persincola aseguró que el hombre buscaba la manera de quedarse solo con ella dentro del destacamento y le ofrecía “llevarla a su casa” a través de mensajes de texto, lo que motivó que en la denuncia solicitara una restricción perimetral para el acusado.

Al día siguiente de radicar la denuncia, Persincola redactó el informe de conducta número 007 elevado al comandante mayor Sergio Ravelli por la conducta negativa de parte del ayudante de primera, en el que cuenta lo vivido desde que ingresó como aspirante al cuartel en 2017 y asegura que no dijo nada antes “por miedo a ser echada o a una represalia por parte del acusado”.

Sin embargo, sus superiores en el cuerpo de Bomberos no tomaron ninguna medida contra el acusado, e incluso -según la denuncia- un suboficial encargado de Destacamento 1, la amenazó para que cambiara la fecha del informe, que nunca fue contestado.

“Cambiá la fecha del informe interno o si no te van a romper el orto”, le habría dicho el encargado, según lo que denunció la joven el último miércoles en la comisaría de la Mujer de Merlo, para proteger su integridad.

Allegados a Persincola expresaron que si bien tendrá que concurrir a la fiscalía espera no ser ella quien sea removida del cuartel, ya que “siempre fue su sueño ser una bombera”.

Asimismo, en el segundo hecho otra mujer presentó una denuncia judicial por acoso contra un Cabo 1º del cuartel de Bomberos Voluntarios de J.M. Gutiérrez, en Berazategui. La presentación se tramita por estas horas en la Fiscalía Nº 8 de Quilmes.

Según consta en el expediente, la acusación es por “acoso simple”, es decir por manoseos. Según pudo saber este medio, en los próximos días podrían incorporarse a la causa los testimonios de otras mujeres, quienes aseguran haber sufrido situaciones similares por parte del acusado.

En diálogo con el portal “PeriódicoElProgreso.com”, la víctima (de quien se reserva su identidad) contó que el hecho denunciado ocurrió a fines de junio de este año. “Me encuadro con él y lo saludo con un beso en la mejilla. Él me toca la nalga y yo reacciono mal, porque no me gustó y hago un informe”, contó la víctima.

“El oficial de servicio en ese momento me dijo que no me acerque”, dijo la víctima, quien sintió que se la culpaba a ella por lo ocurrido.

Además, agregó que luego conoció testimonios de otras víctimas, que no quisieron denunciar porque el acusado “tiene protección de las autoridades”.